
- La operación de la Guardia Civil fue llevada a cabo conjuntamente con la Policía Cantonal de Thurgau (Suiza) bajo la coordinación de EUROJUST y de las autoridades judiciales de España y Suiza
- El presunto autor finalmente aportó la ubicación exacta de los restos de la desaparecida. Según su relato, el presunto homicida enterró a la víctima en el jardín de la vivienda que compartían. Por el momento se desconocen las causas de la muerte
La Guardia Civil, en colaboración con la Policía Cantonal de Thurgau (Suiza), detuvo el pasado 28 de abril de 2026 a un hombre de 50 años y nacionalidad suiza en la localidad de Riba-Roja d’Ebre (Tarragona), como presunto responsable de la muerte de su pareja. De forma paralela se realizaron actuaciones en Suiza, donde se ha localizado el cadáver de la desaparecida.
Toda la operación se ha llevado a cabo bajo la dirección respectiva de las autoridades judiciales y fiscales de España, -Tribunal de Instancia de Falset y la Fiscalía de Cooperación Internacional de Tarragona-, y Suiza, -Fiscalía de Kreuzlingen-. Por su parte, EUROJUST apoyó y coordinó la dimensión internacional de la investigación asegurando una efectiva y eficiente cooperación entre ambos países.
Según los indicios recabados durante la fase inicial de la investigación realizada por la policía suiza, la muerte se habría producido en una fecha aún no determinada en el entorno del domicilio común en Suiza.
Posteriormente el investigado trasladó su residencia a España y se instaló en una finca aislada y de muy difícil acceso en el término municipal de Riba-Roja d’Ebre (Tarragona).
A comienzos de 2026, los familiares de la víctima denunciaron su desaparición ante la policía suiza. Como consecuencia, las autoridades suizas iniciaron una investigación y, a través de los mecanismos de cooperación policial internacional, pusieron los hechos en conocimiento de la Unidad Técnica de Policía Judicial de la Guardia Civil.
La investigación de la policía de Suiza corroboró que la fallecida nunca llegó a mudarse a España. De forma paralela, la Policía Judicial de la Guardia Civil en Tarragona inició investigaciones en territorio español para esclarecer los hechos. Una vez localizada la finca donde residía el sospechoso, se llevaron a cabo diversas vigilancias sobre el lugar. La propiedad estaba situada en terreno muy montañoso y se encontraba dotada de sistemas de grabación de imágenes por todo el recinto, hecho que supuso una dificultad añadida a las labores de aproximación y seguimiento.
Finalmente, y ante la sospecha de la policía suiza de que la mujer se encontraba fallecida, se decidió pasar a la fase operativa de la investigación. En el marco de la cooperación entre ambos países y mediante diversas comisiones rogatorias internacionales tramitadas por el Tribunal de Instancia de Falset y la Fiscalía de Cooperación Internacional de Tarragona, se realizaron registros simultáneos en España y Suiza.
En España, la Guardia Civil, con la presencia de agentes de policía suizos, practicó el registro en el domicilio actual del investigado, quien fue detenido. En ese momento facilitó información sobre la localización exacta de los restos de la desaparecida. Los restos mortales de la mujer pudieron ser localizados en la propiedad de la vivienda en Suiza.
El análisis forense realizado en Suiza ha permitido verificar que los restos hallados en la zona del jardín indicada por el detenido correspondían con los de la mujer desaparecida, aunque la causa exacta de la muerte sigue siendo objeto de investigaciones médico-forenses.


