
- La Generalitat ha eliminado tasas a la pesca, ha rebajado del 10 al 4 % el impuesto de transmisiones patrimoniales para la compra de parcelas agrarias y prepara su supresión para la adquisición de ganaderías en extensivo
- El conseller alerta de que la pasividad del Gobierno central coloca al campo y a la pesca españoles en absoluta desventaja frente a una Europa con medidas de choque ya en marcha
El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha exigido al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, que abandone la retórica y copie y aplique de inmediato el “modelo valenciano” de alivio fiscal impulsado por el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, para frenar el impacto de la crisis de Irán en el sector primario.
Barrachina ha advertido de que la reunión mantenida con representantes de la agricultura y de la pesca no puede saldarse con otra ronda de buenas palabras mientras agricultores, ganaderos y pescadores siguen soportando en solitario el aumento del precio del combustible, de la electricidad y del gas. “El sector primario no necesita más fotos ni más diagnósticos. Necesita decisiones valientes y las necesita ya”, ha afirmado.
En este sentido, el conseller ha reclamado la aprobación inmediata de una bonificación de 25 céntimos por litro de combustible para agricultura, ganadería, transporte y pesca, así como la reducción del IVA de la luz y del gas al 5 %, con el objetivo de aliviar el impacto del encarecimiento energético sobre la actividad productiva. “Cada día que pasa sin actuar es un día más en el que el campo pierde rentabilidad, la pesca pierde margen y muchas explotaciones se acercan al límite”, ha señalado.
Barrachina ha subrayado que la Comunitat Valenciana ya está actuando con medidas concretas de alivio fiscal para proteger al sector primario. En el ámbito específico de agricultura y pesca, la Generalitat ha eliminado tasas a la pesca, ha rebajado del 10 al 4 % el impuesto de transmisiones patrimoniales para la compra de parcelas agrarias y prepara ya la supresión de este mismo tributo para la adquisición de ganaderías en extensivo.
A ello se suman las medidas fiscales de carácter general impulsadas por el Consell, que también benefician de forma directa a agricultores y pescadores, como la bonificación del 99 % en Sucesiones y Donaciones, las deducciones sociales en el IRPF y la reforma fiscal para rentas medias y bajas.
Frente a ello, ha lamentado que el Gobierno central siga sin adoptar medidas mientras otros países europeos ya han activado mecanismos para contener el impacto del combustible sobre sus sectores productivos. Así, Portugal ha aprobado una rebaja fiscal inmediata del gasóleo, Francia ha activado un plan específico de apoyo a la pesca, Grecia ha impuesto topes a los márgenes de comercialización de combustibles, y Hungría y Croacia han fijado precios máximos y reducido impuestos especiales sobre los carburantes para frenar el encarecimiento energético.
“El problema no es solo el aumento de los costes. El problema es que nuestros agricultores y pescadores compiten con países cuyos gobiernos sí están reaccionando. España no puede quedarse atrás”, ha subrayado el conseller.
El titular de Agricultura ha insistido en que el Ejecutivo central dispone de instrumentos suficientes para aliviar esta situación y ha acusado al Ministerio de llegar tarde una vez más a los problemas reales del sector. “Cuando se trata de recaudar, el Gobierno actúa deprisa. Cuando se trata de ayudar al campo y a la pesca, siempre encuentra una excusa para no decidir”, ha indicado.
Asimismo, Barrachina ha reclamado una batería de medidas complementarias que incluya ayudas directas a las industrias electrointensivas, la deflactación del IRPF para rentas inferiores a 40.000 euros y una rebaja del IVA de los alimentos, con el objetivo de contener el impacto del alza de costes en toda la cadena agroalimentaria.
Barrachina ha advertido de que la falta de medidas eficaces erosiona la competitividad del sector primario español en un momento especialmente delicado. En el caso de la Comunitat Valenciana, ha recordado que agricultura, industria agroalimentaria y pesca constituyen un entramado económico esencial para muchas comarcas y puertos, generando empleo, actividad económica y exportaciones.
Por último, el conseller ha insistido en que el Gobierno central debe traducir de una vez los anuncios en decisiones concretas. “El Gobierno tiene que elegir entre seguir instalado en los eslóganes o actuar de verdad para proteger a quienes producen alimentos y sostienen el territorio”, ha concluido.


