
Detenido un camionero que circulaba por la A-23 con una tasa de alcohol ocho veces superior a la permitida
La actuación ha sido realizada por efectivos del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Castellón.
Castellón, 21 de julio de 2026.- Efectivos pertenecientes al Subsector de Tráfico de Castellón han detenido a un conductor de nacionalidad bielorrusa como presunto autor de un delito contra la seguridad vial, al conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas.
Los hechos ocurrieron a las 21:30 horas del pasado 13 de julio, cuando los agentes detectaron un vehículo articulado circulando por la carretera A-23 (Autovía Mudéjar, Sagunto-Jaca), a la altura del kilómetro 25, en sentido Teruel. El camión circulaba en zigzag, invadiendo los dos carriles y los arcenes correspondientes a dicho sentido de la marcha.
Tras seguir al vehículo durante varios kilómetros, los agentes consiguieron interceptarlo y estacionarlo fuera de la vía.
Ante la evidente sintomatología de haber ingerido bebidas alcohólicas, el conductor fue sometido a la prueba de alcoholemia, que arrojó un resultado ocho veces superior a la tasa permitida para conductores profesionales (0,15 mg/l de aire espirado).
El conductor, de nacionalidad bielorrusa y 46 años de edad, quedó detenido y fue puesto a disposición judicial al no poder acreditar domicilio en España.
Consecuencias penales
La comisión de un delito de conducción bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o bebidas alcohólicas, recogido en el artículo 379.2 del Código Penal, puede conllevar una pena de prisión de tres a seis meses, o multa de seis a doce meses, o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. En cualquier caso, también lleva aparejada la privación del derecho a conducir por un periodo superior a un año y de hasta cuatro años.
Consejos y recomendaciones
La Guardia Civil recuerda que el consumo de alcohol afecta directamente a funciones esenciales para una conducción segura, reduciendo la percepción, la coordinación y el tiempo de reacción. Esto implica que, ante cualquier imprevisto en la vía, el conductor tarda más en reaccionar, lo que puede resultar decisivo para evitar o no un siniestro.



