La Guardia Civil toma declaración como investigados a tres personas que habrían vertido productos tóxicos en el rio Ebro

Los agentes del SEPRONA sorprendieron a dos personas vertiendo sulfato de cobre en uno de los canales del rio Ebro, hechos por los que se iniciaron las diligencias. De la investigación se determinó la posible implicación de una tercera persona.

La investigación analiza la posible afectación a un canal de riego donde pocas horas después del vertido aparecieron un gran número de peces muertos.

La Guardia Civil de Tarragona, a través del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) investigan un presunto delito contra los recursos naturales y el medio ambiente tras detectar un vertido de 100 kg. de sulfato de cobre en un canal de riego de la margen derecha del rio Ebro.

La actuación tuvo lugar durante un dispositivo preventivo desarrollado en el marco de los servicios que el SEPRONA realiza de forma periódica en las zonas de Xerta y Aldover, encaminados a prevenir y detectar infracciones relacionadas con la pesca continental y proteger los ecosistemas fluviales. Estos dispositivos se planifican especialmente en zonas de refugio de pesca donde se habían detectado con anterioridad actividades ilícitas y otras incidencias que afectan a la conservación del medio natural.

Durante el dispositivo preventivo, los agentes observaron cómo un vehículo accedía a una zona de mantenimiento del canal. Poco después pudieron observar directamente como dos personas que se bajaron del citado vehículo descargaban varios sacos y vertían su contenido directamente al agua. Inmediatamente se procedió a su identificación e inspección del vehículo, donde se localizaron varios envases vacíos que había contenido sulfato de cobre, producto que si bien puede ser utilizado como alguicida y fungicida, su uso se encuentra restringido a ámbitos concretos debido a su toxicidad y el daño que puede causar al medio ambiente. Según las primeras comprobaciones realizadas durante la actuación, la cantidad vertida habría ascendido a unos 100 kilogramos.

Los agentes pudieron comprobar cómo, pocas horas después, aparecieron un gran número de peces muertos flotando por el canal a la altura entre Amposta y la desembocadura del rio, cuya causa lógica se podría imputar al vertido detectado, teniendo en cuenta el caudal y la corriente del propio rio. Así mismo comprobaron que del mismo canal de riego donde se había realizado el vertido se acopiaba agua de abastecimiento para consumo humano e industrial. Siendo así, de forma inmediata se tomaron muestras de peces y de agua para su remisión a análisis al Instituto de Toxicología y Ciencias Forenses, y se dio cuenta a los organismos competentes, concretamente a la Agència Catalana de l’Aigua (ACA), Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y el Consorci d’Aigües de Tarragona (CCAAIT).

Por ello, se tomó declaración como investigados a las dos personas sorprendidas vertiendo la sustancia como presuntos autores de un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente. Derivado de su declaración y continuando con la investigación, los agentes realizaron una inspección del almacén donde, estas personas, referían haber adquirido el producto, localizando otros 12 sacos del mismo producto. Así mismo de las primeras averiguaciones se pudo determinar que esas dos personas habían actuado bajo las indicaciones de una tercera a la cual, en días posteriores, se le tomó también declaración como investigado por los mismos hechos.

La investigación, en su momento actual, se centra en determinar las posibles consecuencias ambientales de este vertido, ya que el sulfato de cobre es una sustancia cuya utilización está regulada y que, aplicada de forma incontrolada directamente sobre un medio acuático, puede afectar a la flora, la fauna y al equilibrio biológico del ecosistema. Además, el canal donde presuntamente se produjo el vertido constituye una infraestructura hidráulica de especial relevancia, al suministrar agua destinada al riego agrícola, a usos industriales y a sistemas de abastecimiento para consumo humano, circunstancias que hacen necesaria una evaluación técnica de sus posibles efectos.

La protección de los recursos hídricos constituye una de las funciones esenciales encomendadas al SEPRONA, cuya labor comprende la prevención e investigación de aquellas conductas que puedan comprometer la calidad de las aguas, la biodiversidad o el patrimonio natural. En este sentido, la actuación desarrollada pretende garantizar la conservación de un recurso estratégico cuya protección resulta esencial tanto para el medio ambiente como para la salud pública y las actividades económicas que dependen de él.

La Guardia Civil mantiene la investigación en coordinación con los organismos competentes, como la Agència Catalana de l’Aigua (ACA), Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y el Consorci d’Aigües de Tarragona (CCAAIT), con el fin de determinar el alcance del vertido y evaluar sus posibles afecciones.

Las diligencias policiales han sido entregadas en el Juzgado de Instrucción de los de guardia de Tortosa, dando cuenta a la Fiscalía Provincial de Tarragona (Delegación Especial en Medio Ambiente y Urbanismo).

 

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